El fenoll marí o fonoll marí  

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Un marinero de Denia estaba a media mañana sentado en la regala de su barco de pesca departiendo con un señor acaudelado. El marinero había partido un tomate por la mitad, lo había regado con aceite de oliva de la sierra Mario y sobre él había colocado carias anchoas. A mano también renía un plato de aceitunas amargas partidas, que tal vez eran milenarias. -¿Sólo comes eso? -pregunto el señor acaudelado al marinero. -Sólo. -Pues yo abro por la mitad una langosta y la pongo a la plancha y me la tomo con un vaso de vino blanco. -Bueno, también eso se puede comer -contestó el marinero. M. Vicent.

És una planta comestible. Creix vora el mar i té propietats antiescorbútiques perquè conté vitamina C. És per això que ja els antics navegants se n’emportaven a les travessies. Es recull i es conserva en vinagre per al seu consum. El nom popular fa referència a l’aroma de la planta que recorda vagament el fonoll.

Es una plata comestible. Crece cerca del mar i tiene propiedades antiescorbuticas porque contine vitamina C. Es por eso que los antiguos marineros la llevavan en sus viajes.

Se recoge y se conserva en vinagre para el consumo. A finales de la primavera y antes de que aparezcan sus flores, recogeremos las hojas jovenes, las cortaremos en trozos y limpiaremos. Ponerlas a hervir en una cazuela con agua y en el momento en que levante el hervor, apagar el fuego y dejar que se enfrié totalmente. Meterlas en garrafa de boca ancha o vasija de barro y cubrirlas con una salmuera echa con agua, vinagre y sal. La proporción variara según gustos. Orientativamente 5 partes de agua, 1 de vinagre y ½ de sal. A los 3 dias ya se puede comer. Si no lo queremos tan fuerte de vinagre, podemos aumentar a 6 ó 7 las partes de agua.

 

 

 

Magdalenas de espárragos trigueros y ajos tiernos

 

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magdalena de ajos tiernos y espárrajos

Siempre he considerado los espárragos como el símbolo de la Resurrección. Me recuerdan las mañanitas de abril, tan azules, en los días de la Pascua, cuando la pandilla de niños íbamos a buscar espárragos silvestres que crecían por los márgenes de los barrancos… Los espárragos eran verdes, escuálidos, espigados. Crecían entre la maleza y las zarzas, pero están muy sabrosos cuando esa misma tarde en la excursión por el campo, después de comerte la mona, te los encontrabas dentro de la tortilla que había preparado tu madre. Manuel Vicent.

Ingredientes:

Un manojo de ajos tiernos

Un manojo de espárragos

1 patata mediana

6 huevos

Aceite de oliva Sal y pimienta

Moldes de magdalenas de silicona

Precalentamos el horno a 180ºC

Sofreímos a taquitos la patata y añadimos los espárragos troceados y los ajos tiernos Batimos los 6 huevos y añadimos el relleno, movemos y rellenamos los moldes Horneamos de 15 a 20 minutos.

Servimos en frío. Esta es una buena opción para una merienda o una cena fría.

Tarteletas de mousse de queso con fresas de primavera

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En uno de los cuentos de hadas de los hermanos Grimm, la pequeña y encantadora protagonista, es expulsada de casa por su madrastra una fría noche de invierno, habiéndosele anunciado que no puede volver a casa hasta que no encuentre fresas en la nieve. Helada y desesperada, vagabundea pesarosa hasta que va a parar a la casita de los enanitos. Allí comparte el pan con ellos y se hacen amigos. Al barrer la nieve que se encuentra en la entrada de la casa con su escoba, descubre que crecen fresas silvestres bajo la misma.

Masa quebrada de almendra

200 g harina
125 g mantequilla
35 g de almendra con piel o sin piel
1 huevo de huevo batido
35 g de azúcar glas, una pizca de sal y una cucharadita de te matcha

Mousse de queso:
200 g de fresas troceada.
250 g de mascarpone
100 g de azúcar blanco
3 huevos

Tamizar la harina, azúcar y sal junto. Hacer un volcán, en el centro poner la yema, el polvo de almendra y la mantequilla cortada en trocitos. Mezclar, estirar, forrar los molde de silicona para magdalenas y dejar reposar en la nevera, 1 hora.

Precalentamos el horno a 180ºc y poner los moldes en el horno durante 20 minutos.

Separamos las yemas de las claras, batimos las claras a punto de nieve, incorporamos el azúcar, el queso, las yemas. Rellenamos las tarteletas añadimos los trocitos de fresa y ponemos otra vez en el horno 20 minutos.

Esta es una receta del blog de cocina “dulcetradicçión. Paso el enlace porque la receta esta muy bien explicada, yo no la he hecho con pistachos y frambuesas porque no tenia, siempre me falta algo, pero esta bien de cualquier forma y están de pecado.

http://dulcetradiccion.wordpress.com/2014/03/17/tartelettes-moelleuses-framboises-pistaches/

Figatell

 

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figatell

Se dice que griegos y romanos ya los conocían y que no es difícil de encontrarlos, ademas de en nuestras costas, en Italia y en islas como Mallorca, Córcega o Chipre con denominaciones, en algunos casos, bastante similares. Ahora bien, fue esa costumbre tan valenciana que tenemos, de tomarse el aperitivo antes de comer o cenar la que generalizo su consumo en la zonas como la Safor, la Ribera Baja o La Marina Alta.

Ingredientes:

250 g de hígado de cerdo

250 g de magro de cerdo

Perejil

Pimienta negra

Clavo picado

Sal

Redaños de cerdo (Mantilla que cubre el estomago)

Se pica bien toda la carne. se salpimienta y se mezcla en un bol con el perejil y el clavo, hasta conseguir una masa homogénea. Con esa pasta iremos haciendo unas albóndigas del tamaño de un huevo. Extender el redaño sobre una superficie plana e iremos colocando las albóndigas encima. Recortar el redaño de forma que podamos envolverlas y así evitar que se deshagan. Se aplastan como si fuese una hamburguesa y ya están listas para asar a la plancha o a la parrilla.

Normalmente no se suele hacer en casa ya que todas las carnicerías del pueblo los tiene y también los bares, para el aperitivo. Pero para los que no vivan aquí, ahí va la receta.

Una rebanada de pan untada con mostaza, cebolla tierna frita, quien le guste el queso una loncha fina y encima el figatell a la brasa………

Feliz primavera.

Guisado de safanòria morada.

image image imagePor lo general, cuando son fiestas, nadie quiere salir conmigo a pasear. La amiga de Totoro y su hermano dicen que soy una pesada y que me parezco a su abuela Casilda, porque me voy parando y hablando con todo el mundo y nunca llegamos. Mi hermana, mi sobrina y Carlos piensan lo mismo, sin comentarios… Pero si no te paras a hablar con la gente, no te enteras de cosas interesantes, como esta receta que me pasó una conocida en una parada del mercado.

La mujer me cuenta, que las prepara como lo hacia su madre, en tiempo de la postguerra. Me dice que se parece un poco al guisado de sangre y que ella lo hace casi igual.

Así que yo no pierdo el tiempo y me compro la safanòria morada, que actualmente sólo se encuentra en las islas Baleares, Cataluña, Valencia y Almería, y que los agricultores la siguen cultivando por no perder las semillas.

1/2kg de safanòria

1/2kg de cebolla bien picada

Pimentón de la Vera

Orégano del Mediterráneo

Aceite de oliva virgen

Sal

Sofreímos la cebolla y añadimos un poco de pimentón, removemos, añadimos el orégano y la safanòria en rodajas y guisamos como unos 20 minutos a fuego lento. Si vemos que necesita un poco de agua se la añadimos.

Un descubrimiento, el sábado me compro más!!!

North Market, más allá de una hamburguesa

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Columbus, la capital de Ohio, como muchas otras en América del siglo XIX, construyó una serie de mercados públicos para facilitar el comercio minorista agrícola e industrial. El mercado del Norte, se construyó en 1876. A mediados del siglo xx, los cambios demográficos y las preferencias comerciales, junto con una serie de incendios dejaron a Columbus con un solo mercado público, el Mercado del Norte.

Más de 30 comerciantes venden una amplia variedad de productos frescos, y auténtica comida local. Las ofertas incluyen productos orgánicos, carne alimentada con pasto, carne de cerdo, cordero y cabra, aves de pastoreo, marisco criado de forma sostenible, café tostado localmente, productos horneados, quesos, flores y otros artículos de comida artesanal. El mercado también ofrece una selección internacional de los alimentos recién preparados, auténticas especialidades étnicas, regalos distintivos y servicio personalizado de sus dueños operadores comerciante.

Una pasada de mercado que merece ser visitado, por la gente que lo frecuenta, por lo moderno que es, por las actividades que tiene, por lo bien que se come por un precio razonable, por sus productos orgánicos …

“Si rechazas la comida, ignoras las costumbres, temes la religión y evitas a la gente, es mejor que te quedes en casa”. James Michener

Magdalenas de limón con semillas de amapola

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A la sombra movediza de las ramas, ante la mesa cubierta con el blanco mantel, con cafeteras, pan mantequilla, queso y caza en fiambre, estaba sentada la duquesa, tocada con su cofia de cintas lila, llenando las tazas y distribuyendo los bocadillos.

Ana Karenina (Leon Tolstoi)

Ingredientes

3 huevos

1 yema de huevo

La ralladura dina de 1 de un limón

150 g de azúcar

150 g de harina

1 cucharadita de levadura en polvo

150 g de mantequilla fundida fría

1 cucharada de semillas de amapola

1.-Calentamos el horno a 190ºC

2.-En cuenco grande bata los huevos, las yemas, la ralladura y el azúcar hasta obtener una mezcla espesa y de color claro.

3.-Tamice la harina y mézclelo todo con una cuchara metálica. Agregue la mantequilla fundida y las semillas, y remueva.

4.- Pase la masa a los moldes con la ayunad deba cuchara y cueza las magdalenas en el horno durante unos 15 minutos.

Estas magdalenas no llevan leche, yo las he hecho con pequeños moldes y están muy ricas y sabrosa, el crujiente de las semillas de amapola y el limón. Mmmmm

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